Insólito: Enfermera entrampada
Mundo Mauricio
Una enfermera quedó encerrada en el baño de personal del Hospital Nacional. Según
trascendió: la mujer, escapaba de un presunto acosador,
quien sería una importante autoridad
Hermes
@hugocamm (Twitter)
Colosal tarea realizaron los bomberos, al rescatar a una enfermera atrapada en el baño de personal del Hospital Nacional. Quien en su desesperación por escapar del acoso del subdirector, se encerró en el sanitario, en donde quedó entrampada. Acudió una brigada de bomberos.
Excelente tarea, cumplieron los bomberos ¡Felicitaciones!
Foto de la Web
Nidia Garré, se persignó antes de entrar al centenario hospital, rogó que ese día transcurriera en armonía, caminó por el ancho pasillo, giró a la derecha. Cuando se disponía a pulsar el botón del ascensor, se percató del cartelito hecho a mano: “No Funciona”, a pesar que el lugar en donde realiza su tarea es la sala de internación que está en el primer piso, tomó este incidente como un mal presagio. En el internado, las pequeñas habitaciones se disponen una al lado de otra, con dos camas cada una, y en el medio de la sala enfrentadas a estas, se encuentra el “office” de enfermería. Un mostrador alto, sirve de descanso para las “Historias” clínicas de los pacientes agudos y crónicos. Mientras Nidia revisaba la lista de los pacientes, notó que “la del cuarto” había fallecido una hora antes a su llegada, esto la alegró, porque evitaba el papeleo y el traslado del óbito a la morgue, ya que el camillero, estaba con carpeta médica. No bien levantó la vista vió a su compañera Milena, empujando la camilla con el cadáver, al pasar la saludó con un beso en la mejilla y aprovechó para decirle al oído “el subdirector, te está buscando”. Milena le cerró un ojo, y continúo acarreando el pesado cuerpo.
Ella se sostuvo del mostrador para no caerse, la piel morena viró a una blanca palidez, la respiración entrecortada, la visión nublada, la garganta como un garrote. Corrió hasta llegar al baño, tras azotar la puerta, vomitó el desayuno, coronado con la hiel verde oscura. Dio una media vuelta a la manija y la puerta no habría. La puerta estaba atorada.
Sin mas remedio cayó sobre el retrete, el pequeño baño olía a lavanda. Las manos sobre el piso helado, dan vueltas en círculos, al mismo tiempo las imágenes del pasado caen por su singular gravedad. Las secuencias son siempre las mismas, ella debajo del escritorio del subdirector -el olor a naftalina le repugnaba- los gemidos ahogados, las arcadas, el miembro flácido que se inflama y su mirada contemplando en la pared el retrato de Macri con la banda presidencial. En ese fragor compulsivo, no estaban ausentes las caras de sus hijos, y la de su esposo siempre desocupado. Todo acababa con las piernas tensas del doctor Morini, y los movimientos espasmódicos. Nidia escupiendo en un recipiente de plástico. Y la sonrisa del galeno mientras le desliza su pañuelo perfumado por los labios. Nidia azotó la puerta del despacho.
El Barullo detrás de la puerta, las murmuraciones de las compañeras, golpes, el taladros a mil revoluciones. Hasta le pareció escuchar la voz de un reconocido movilero, era Rony Vargas, de una radio muy popular. “Que vergüenza”, se lamentó, rogó que no estuviera la tele, no lo soportaría.
La abertura cedió. Encandilada por las luces de las cámaras de la televisión, los flashes y la pregunta del periodista. -¿Es cierto, que se encerró para evitar el acoso, de parte de una autoridad del hospital?. Nidia miró a sus compañeras, a los pacientes,a los bomberos y al subdirector tapándose la boca con el pañuelo perfumado. Luego de reconocer el paisaje humano, suspiró y se desmayó.
Al otro día en el hall del policlínico buscó la tarjeta de asistencia, no la encontró, se dió vuelta buscó una respuesta, en el rostro triste de Milena. Desde ese día prescindirían de todos sus buenos servicios.
Nidia, traspasó la vieja arcada amarilla de la centenaria institución, se paró frente al kiosco de diarios y revistas, leyó el titular de “La Voz” y el primer párrafo “Colosal tarea realizaron los bomberos, al rescatar a una enfermera atrapada en el baño de personal del Hospital Nacional....”
Sábado, 21 de Mayo 2016
Hugo Alberto Cammarata
Versión Facebook https://goo.gl/CsmKpg
Insólito: Enfermera entrampada
trascendió: la mujer, escapaba de un presunto acosador,
quien sería una importante autoridad
Hermes
@hugocamm (Twitter)
Colosal tarea realizaron los bomberos, al rescatar a una enfermera atrapada en el baño de personal del Hospital Nacional. Quien en su desesperación por escapar del acoso del subdirector, se encerró en el sanitario, en donde quedó entrampada. Acudió una brigada de bomberos.
Excelente tarea, cumplieron los bomberos ¡Felicitaciones!
Foto de la Web
Nidia Garré, se persignó antes de entrar al centenario hospital, rogó que ese día transcurriera en armonía, caminó por el ancho pasillo, giró a la derecha. Cuando se disponía a pulsar el botón del ascensor, se percató del cartelito hecho a mano: “No Funciona”, a pesar que el lugar en donde realiza su tarea es la sala de internación que está en el primer piso, tomó este incidente como un mal presagio. En el internado, las pequeñas habitaciones se disponen una al lado de otra, con dos camas cada una, y en el medio de la sala enfrentadas a estas, se encuentra el “office” de enfermería. Un mostrador alto, sirve de descanso para las “Historias” clínicas de los pacientes agudos y crónicos. Mientras Nidia revisaba la lista de los pacientes, notó que “la del cuarto” había fallecido una hora antes a su llegada, esto la alegró, porque evitaba el papeleo y el traslado del óbito a la morgue, ya que el camillero, estaba con carpeta médica. No bien levantó la vista vió a su compañera Milena, empujando la camilla con el cadáver, al pasar la saludó con un beso en la mejilla y aprovechó para decirle al oído “el subdirector, te está buscando”. Milena le cerró un ojo, y continúo acarreando el pesado cuerpo.
Ella se sostuvo del mostrador para no caerse, la piel morena viró a una blanca palidez, la respiración entrecortada, la visión nublada, la garganta como un garrote. Corrió hasta llegar al baño, tras azotar la puerta, vomitó el desayuno, coronado con la hiel verde oscura. Dio una media vuelta a la manija y la puerta no habría. La puerta estaba atorada.
Sin mas remedio cayó sobre el retrete, el pequeño baño olía a lavanda. Las manos sobre el piso helado, dan vueltas en círculos, al mismo tiempo las imágenes del pasado caen por su singular gravedad. Las secuencias son siempre las mismas, ella debajo del escritorio del subdirector -el olor a naftalina le repugnaba- los gemidos ahogados, las arcadas, el miembro flácido que se inflama y su mirada contemplando en la pared el retrato de Macri con la banda presidencial. En ese fragor compulsivo, no estaban ausentes las caras de sus hijos, y la de su esposo siempre desocupado. Todo acababa con las piernas tensas del doctor Morini, y los movimientos espasmódicos. Nidia escupiendo en un recipiente de plástico. Y la sonrisa del galeno mientras le desliza su pañuelo perfumado por los labios. Nidia azotó la puerta del despacho.
El Barullo detrás de la puerta, las murmuraciones de las compañeras, golpes, el taladros a mil revoluciones. Hasta le pareció escuchar la voz de un reconocido movilero, era Rony Vargas, de una radio muy popular. “Que vergüenza”, se lamentó, rogó que no estuviera la tele, no lo soportaría.
La abertura cedió. Encandilada por las luces de las cámaras de la televisión, los flashes y la pregunta del periodista. -¿Es cierto, que se encerró para evitar el acoso, de parte de una autoridad del hospital?. Nidia miró a sus compañeras, a los pacientes,a los bomberos y al subdirector tapándose la boca con el pañuelo perfumado. Luego de reconocer el paisaje humano, suspiró y se desmayó.
Al otro día en el hall del policlínico buscó la tarjeta de asistencia, no la encontró, se dió vuelta buscó una respuesta, en el rostro triste de Milena. Desde ese día prescindirían de todos sus buenos servicios.
Nidia, traspasó la vieja arcada amarilla de la centenaria institución, se paró frente al kiosco de diarios y revistas, leyó el titular de “La Voz” y el primer párrafo “Colosal tarea realizaron los bomberos, al rescatar a una enfermera atrapada en el baño de personal del Hospital Nacional....”
Sábado, 21 de Mayo 2016
Hugo Alberto Cammarata
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Me gustó mucho!
ResponderBorrarGracias, por leernos.
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