El infierno son los otros
El infierno son los otros * Las cárceles, los manicomios, los institutos de menores, los hospitales. (Foto de la web) Las cárceles, los hospitales, los institutos de menores y los manicomios están dispuestos de tal manera en el campo social, de que sea fácil no hablar de ellos, ignorarlos, hacer de cuenta de que no están. Que estén, por lo general, relativamente fuera de la visual, de la percepción y de la vivencia cotidiana hace más fácil y llevadero justificar su existencia y mucho más, la existencia de quienes los habitan y sus condiciones actuales y previas. Están hechos a la medida de nuestro vergonzoso sentido de la justicia. Sin embargo, pese a esta disimulada negación, en las profundidades de sus habitaciones y pasillos, la poesía se arremanga y limpia; se arrodilla al lado de quienes están allí recluidos, al lado de los que vomitan sangre y les soba la espalda indiferente al asco y a la maldad de muchos de los que vigilan, les seca e...