San Franco, el Santo de los ricos
San Franco, el Santo de los ricos
Los Argentinos ya tenemos un Papa de la grey católica, ahora para sellar la alianza con el viejo mundo tenemos un Santo Italo - Argentino.
![]() |
| San Franco |
En la era Macri, todo es posible. A la velocidad de la luz divina, quedó canonizado un nuevo Santo. A partir de ahora la liturgia católica podrá venerar a San Franco. El vaticano no desmintió este proceso expreso de santificación, el Papa Francisco tampoco se pronunció de este singular Mártir.
El pueblo peronista ya tiene una Santa llamada Evita, nacida en el fragor de la década del cincuenta, la Santa de los humildes. Este antecedente le sirvió al macrismo para imponer su propio Santo para no quedarse atado al tren de la historia.
Este Santo es mejor que San Expedito -nos contó Juan, entusiasmado- le encendí un par de velas, para pedirle que me saque del fichero de moroso, porque no había pagado la factura del teléfono -continuó Juan- ¡Y lo logró!. Doña Rosa, que el presidente conoció antes de ser elegido primer mandatario, nos contó que le solicitó un plasma de 52 pulgadas. ¡Lo logró! cuenta alborozada. Ahora Doña Rosa, en su humilde vivienda ve TN como si estuviera en el estudio de televisión, eso si, solo cuatro horas al día. Al lado de la tele hay una imagen del venerado Apóstol del cuenco de la abundancia.
No solo los humildes se benefician con este sagrado hombre, al parecer a la vicepresidenta Gabriela Michetti, también le atendió sus ruegos. Gabriela comentó en su círculo íntimo, que las bolsas de dinero halladas en su habitación, fueron producto de las súplicas al Santo. Para convencer a sus amigos mostró la estampa del beato. Si esto llegara a ser cierto, el pobre López podría alegar lo mismo, que producto de sus oraciones al divino Franco, obtuvo las bolsas de dinero, y al ver semejante milagro las devolvió al convento, en donde los hombres se hacen santos.
Pero el mayor milagro que lo catapultó al firmamento celestial, es el haber logrado que la empresa que tenía a cargo Correo argentino, perteneciente a la “famiglia” Macri, licuara una deuda de 300 millones de dólares, por el no pago del canon, de la concepción del correo, que el estado había privatizado durante el gobierno de Menem. Otro alcanzado por el aura del santo fue, Arribas el Jefe de los espías, al concederle de la nada 600.000 dólares. La lista de funcionarios del gobierno nacional es larga, nos haría falta la página entera de esta revista para nombrarlos. En futuras ediciones iremos develando otros ungidos por su santidad.
Los fieles seguidores cantan loas al gobierno neoliberal. Como buenos creyentes están dispuesto a todo, inclusive aguantar los aumentos de los servicios, los despidos y la precarización laboral. Todo sea por venerar al señor del derrame, el Santo de los ricos y porque no, de los humildes. Mientras tanto el Papa, evitó opinar sobre el tema.
13 de Febrero, de 2017
Hugo Alberto Cammarata

Comentarios
Publicar un comentario