La Tierra es Plana

La Tierra es Plana

Orlando Ferguson en 1893. (Dominio público)


Escribe Hugo Alberto Cammarata

Desde hace un tiempo a esta parte muchos jóvenes, y no tan jóvenes, vienen alardeando de una teoría medieval que creíamos superada: la Tierra es plana.

Los terraplanistas, sostienen que el planeta no tiene forma de esfera sino, por el contrario, consistiría en un bloque plano, semejante a un planisferio, que se extiende de una punta a la otra, en cuyos extremos está el abismo (no así monstruos hambrientos a la espera de algún desprevenido navegante). Por añadidura, el Sol daría vueltas a la Tierra, a este plano vagando en el espacio. Se podría arriesgar que el astro luminoso sería también plano, incendiándose, y la Luna completaría el decorado.
En todo el planeta, valga la paradoja, hay seguidores a esta singularidad. No obstante, el 66% de los jóvenes estarían convencidos de que la Tierra es “redonda” (esférica).

Los terraplanistas

Entre los terraplanistas encontramos: al desafortunado “Loco” (Mad) Mike Hughes (64 años) en Estados Unidos, a una pareja italiana, y en nuestro país -no exento de líderes de esta creencia- la postura está representada por Christian Osman alías "Salgandel Trumanshow" (SIC).

El 22 de febrero del corriente año, Mike Hughes, intentó demostrar al mundo que la Tierra es aplanada. El método empleado para tan loable experimento “científico” sería un cohete, construido con sus propias manos y con dinero de su propio bolsillo. Ya había realizado esta experiencia “montado” en un bólido que alcanzó más de 500 m. de altura, para luego caer al vacío amortiguado por un par de paracaídas. Aturdido, salió del habitáculo ayudado por un séquito de seguidores. A pesar del éxito, “el Loco” sabía que la altura lograda no era la meta que se había trazado para obtener fotografías y de ese modo poner en evidencia que no existe una curvatura. Es así que insistió con el proyecto y en febrero se lanzó al espacio con un nuevo cohete, esta vez impulsado a vapor, para intentar llegar a los 1.524 metros de altura. Mike, aficionado a la astronáutica, chofer de limusinas, salió disparado al espacio con tanta mala suerte que los paracaídas se desprendieron de la nave apenas despegó. El raudo proyectil llegó hasta un punto dado y comenzó el descenso alocado. No sabemos si Hughes, advirtió la falta de los paracaídas, si entró en pánico en esa cajuela de metal que tenía el objetivo de enterrarse en el desierto... A las 14 hs Mike Hughes pasaría a otro “plano” de su existencia. (1)  

Una pareja italiana (las crónicas no denuncian sus identidades), en plena cuarentena se hizo a la mar para llegar al horizonte, es decir, al fin del Mundo. Pero el destino no estuvo de su lado: el velero que conducían se perdió en el Mediterráneo. El sueño de tocar el borde de la Tierra se frustró. Regresaron a tierra firme ayudados por una brújula que un médico les enseñó a usar. Lo paradójico es que apelaron, como todos sabemos, a la frágil aguja de ese instrumento que se rige por los polos magnéticos de la tierra “gorda”… (2)  

“Walking dead” vocifera Christian Osman, terraplanista criollo. Con su calvicie tapada por un trapo y rostro barbado, no se cansa de gritar para despertar las conciencias de “los muertos vivientes”.
En el contexto de la pandemia, los locales le sumaron al terraplanismo: la negación de la existencia del Covid-19 -son, por ende, antivacunas-; el derecho de “respirar el aire libre” -que se ve impedido por el uso del barbijo-; el 5G como arma de dominación del sistema; el nuevo orden mundial impuesto por los grupos de poder a través del tesoro de los EE.UU. de Norteamérica, y la oposición a los políticos.

Christian grita tanto en las marchas anticuarentena como en los “vivos” de Facebook. Acotación al margen, desde que se hizo público su nombre cerró todas las redes o se las cerraron. Tuve la suerte (¿?) de ver su última transmisión en vivo de más de una hora de duración. Había que “fumarlo” porque, como ustedes saben, el periodismo es un sacerdocio.

El muchacho desaforado se dirigía a sus espectadores con el apelativo “Walking dead”, en un inglés mal pronunciado. Se lamentó por la poca concurrencia a la movilización del obelisco (CABA), acusando a los inmovilizados de dormir frente a la pantalla de la televisión.

“Respirar al aire libre”, ilustró a los asistentes virtuales con una noticia documentada por la televisión sobre la detención de una mujer que no portaba barbijo: tres policías hacían denodados esfuerzos para detener a la infractora. Mientras, Christian insultaba a los uniformados y hasta a una mujer que miraba la escena. La cara lanzaba llamaradas, los ojos como dos huevos fritos intentaban huir de este personaje ofuscado contra un video.

Entre sus argumentos terraplanistas, esgrimió como evidencia la película “The Truman Show”, es decir: vivimos engañados, en un mundo falso, en el que se gastan billones de dólares para mantener los escenarios de la vida diaria. La Tierra se asemeja a un gran set cinematográfico, por lo tanto, la Tierra sería plana, y el Sol es una lámpara luminosa que pende del techo. Los viajes espaciales, la llegada a la Luna, son un gran engaño. “¡Despierta, Walking dead!”, grita el revolucionario.

El discurso del covid-19 saltó como un escupitajo. Como era de esperar, el muchacho calvo sostuvo que la pandemia es en realidad una “plandemia”, bancada por los grupos económicos detrás del tesoro norteamericano para imponer un nuevo orden. Festejó el acto fallido del gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, cuando en un acto público dijo “plandemia” en lugar de “pandemia”. “Ese poder se vale de los hisopados, qué necesidad hay de introducir un instrumento hasta la base del cerebro siendo que el virus se transmite por la saliva”, razonó. “El virus no se ve, ni la fuerza de la gravedad tampoco”, elucubró el barbado expositor.

Antes de finalizar, dos perros pitbull le expresaron cariños lamiéndole la cara. “Me tendré que bañar”, dijo alborozado.

Culminó la disertación igual que como comenzó, sólo que un poco más alterado, al ritmo de "Una Serpiente que te miente porque advierte que tu mente NO, tiene anticuerpos para retractarse de lo que aceptó...", interpretada por Mero. (3)  

De los tres casos expuestos, uno murió en su intento de mostrar un horizonte plano. Otros se perdieron apenas zarparon en su velero, sin llegar al fin del mundo. Y el terraplanista argentino se silenció. Mientras el mundo gira. ¿Gira? 

Córdoba, 08 de Septiembre, 2020



Comentarios

  1. ¡Pavada de escenario retrógrado pintaste! Si no fuera por que comprobé los enlaces, diría que todo está en tu imaginación...
    ¡Excelente relato!

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  2. Tengo un compañero (profe de música) terraplanista y más! A su hija pequeña no la quiso llevar al hospital porque le darían antibióticos... Alos 3 días tuvo que correr al médico y su niña internada...

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