Poetas del Alba 1

Poetas del Alba

Elena Demitrópulos





“Debemos aceptar las prácticas de los grandes poetas del pasado porque es a partir de esas prácticas como nuestro oído ha sido -debe ser- adiestrado” T. S. Eliot


Escribe Hugo Alberto Cammarata.


Incidir.


Inauguramos una nueva columna: “Poetas del Alba”. Entrevistas a poetas cordobeses y de otras latitudes. En esta oportunidad, nuestra primera invitada fue Elena Demitropulos.


El lugar del encuentro se concretó en una conocida cafetería del mundo literario, ubicada en la calle 9 de Julio al cuatro ciento. Nuestra entrevistada llegó tarde a la cita, pero quien no llegó tarde fue una entrañable amiga de Elena, la artista plástica Elena López Raiden, con lo cual la espera se hizo corta.


Elena Demitrópulos, es poeta y sobre todas las cosas una gestora cultural. Tiene una virtud, se comunica de forma amable con sus interlocutores, siempre con una sonrisa. Ella es una jujeña que irrumpió en la escena poética, para darle su toque especial, al igual que lo hacen: Marta Díaz oriunda de Deán Funes o Sergio Miranda Ortega, poeta chileno y otros poetas que le dan otro sentido a la poesía.


Elena, entre libros  


Elena nació (única hija) en Salta, de manera fortuita, debido a que sus padres se encontraban en dicha ciudad. La infancia, la juventud y la adultez se desarrolló en Libertador Gral. San Martín, Jujuy. “Nací entre libros. En la casa del abuelo Santos, nos educamos todos los sobrinos con las tías,eran profesoras de letras y artes.” Nos contó, mientras la tarde comenzó a caer.

“Mi padre era mi diccionario y manual Kapelusz. -Relató esos días del ayer. Hacíamos la tarea juntos, en la escuela primaria (Coronel Manuel Dorrego) me enseñó a manejar la búsqueda en los libros frente a las dudas. La biblioteca de la casa paterna abarcaba una habitación grande, sus paredes y pisos la sostenían entre hojas, marcadores,pinceles, ése olor qué nunca olvidaré”.

¿La mamá?  “Mamá era súper lectora en sus tiempos libres, se daba sus gustos, un buen libro, un disco y un buen whisky. Tengo tatuada esa imagen de ella, sentada leyendo y el humo del cigarro”. Recordó emocionada.

Elena rememoró esos días de interminables lecturas:  “Mis primeras lecturas fueron los cuentos (muchos de ellos escritos por mis tíos y mi padre, ellos también escribían) [También] “Me apasionaba la mitología griega, las leyendas de la zona. Entrada la adolescencia leía Neruda. Benedetti. Gabriela Mistral en poesía. Lecturas cómo Mi planta de naranja lima. El principito. Juan Salvador Gaviota. Platero y yo”.

Mientras toma su té, nos relató su vida académica: “La primaria la hice en dos escuelas: Martín Raúl Galán del pueblo de Libertador Gral San Martín y la escuela Dorrego del Ingenio Ledesma. Fuí una alumna término medio, cuándo sacaba un Muy bien diez saltaba en una pata. Muchas veces tuve la nota regular y sabía que habría problemas en casa”. A nivel académico: cursó la carrera de Comunicación social pero abandonó porque no cumplía con sus expectativas. Al tiempo obtuvo el título de la tecnicatura en turismo. Actividad que llevó a cabo junto a su marido.

¿La secundaria?  “En la secundaria ingresé por decisión de mi madre a un colegio de monjas, nunca entendí el por qué. Fué un castigo. Estuve internada en el colegio Del Huerto y los fines de semana volvía a mi pueblo”. Con cierta nostalgia, expresó “Tuve muchos amigos, éramos una banda de dos escuelas diferentes, todos nos conocíamos, nos gustaban armar aquellos asaltos donde las mujeres llevábamos un plato y los muchachos la bebida mientras sonaba Roque Narvaja o una guitarra tocaba Sui Géneris”. 


La gran familia


Demitrópulos, no es un apellido de esta tierra, remite automáticamente a Grecia. Don Demitrópulos, abuelo de nuestra entrevistada, fue un hombre estructurado de ideas conservadoras. Nos cuenta que su papá era poeta y músico, pero solo en el ámbito familiar, debido a que el progenitor le prohibió tal actividad. Un hecho similar le ocurrió a Libertad, tía de Elena, Don Demitrópulos, se oponía a que Libertad tuviera novio durante la adolescencia y demás actividades “liberales”, hay que recordar que el contexto social es de la década del cuarenta. Ante esta situación, Libertad, “toma vuelo” y se traslada a la Capital Federal (Hoy CABA). La tía de Elena, se transformó en una reconocida poeta y escritora. Todavía se pueden encontrar libros de esta rebelde escritora.


Elena, mamá.


Elena dio al mundo cuatro varones, que gozan de buena salud. Fue mamá a los veinte años.  “Cuándo fui madre a los veinte años no perdí el interés por la lectura lo que sí ya no tienes el tiempo para vos entonces esa maravilla del milagro es la inspiración de tus días. Mi hijo aunque él no lo sepa fué hasta hoy mi mejor poesía”. Contó con orgullo. 


Se podría decir que Elena es una descubridora de talentos poéticos, “buscaba en las redes sociales o por el boca a boca” nos cuenta. Y en ese devenir, Elena Organizaba una vez al año un encuentro de poetas, músicos y artistas plásticos. Este evento se llamó Veladas literarias Reyes, desde el año 2012 al 2019. Eran tres días de fiesta en una casa grande, artistas venidos de todas las latitudes, expresaban sus dones. 


Las valijas de Elena.


El tiempo pasó como un reloj de arena, llega a Córdoba transformada en una ciudad desierta, la pandemia del covid le dió la bienvenida, la incertidumbre de la humanidad, proyectaba muertes por doquier. Anterior a esta fecha, Elena conoció en el 2016, al grupo poético “La bandada” por intermedio del poeta Daniel Tomás Quintana. Establecida en nuestra ciudad, como gestora cultural, fundó “La tríada” -Hombre, Alma y poesía-, como un mascarón de proa, organizó eventos de poesía, en el cual los poetas hacen pública sus poemas, se podría decir “socializan” sus obras. Tanto en Jujuy como en la docta, editó y participó en varias antologías, aquí dirigió dos poemarios (No le gusta esta palabra) con el sello “La triada”. También organizó eventos en la ciudad de Buenos Aires: “London City”. En Río Gallego, Santa Cruz, Comodoro Rivadavia, Chubut y también en una escuela de El Manzano, donde Martín Avalo (Poeta) es maestro de esa institución.


Poesía-Poema-Poeta.


En el ámbito poético se formula una pregunta o se pone en cuestión una tríada: Poesía-Poeta-Poema. A Propósito de esto le pedimos a la poeta, que definiera estos tópicos. “Fuerza necesaria para la supervivencia, como la respiración” y agregó “El poeta embellece al mundo con la palabra” y finalizó: “El poema es uno mismo”.

De repente en la cafetería se silenció, hora de cierre. Pero Elena continuó reflexionando: “No tuve un pilar en mi escritura, me descubrí en las palabras siendo yo en cada verso. Sentí esa fuerza parecida al parir los hijos, era yo en la placenta queriendo salir a gritos. La poesía y yo somos una sola persona, no hay más búsquedas fuera de ella, me puedo perder en la nada, necesito alimentarme de palabras. Muchas veces quedan atravesadas y repercuten en mis emociones y hasta mi salud. Debo expulsar. Pujar y nacer nuevamente”. (...) Reitero soy la poesía ensimismada, siempre pariendo.


La poesía de Elena

“Sangre liberación de sí misma.

Sangre río de mis cantos”.

Susana Chávez.


Espera.

No fue paganismo

quemaron en leños

los cuerpos.

Se ha dispuesto avivar

los ambientes éste invierno

con las muertas

de la parroquia.



Mujeres en lista de espera

… que pase la próxima.


Victoria 263

Jamás te marches

sin curar

lo que dentro es una plegaria.

El hogar y el desencuentro.


Balbucea

y me dice

no te vayas

no te vayas.


Regresa a las dos

por el arroyo

cruza el patio,

sus aguas

las piedras,

lo cercano.


Cubre el atajo

entre los mangos.

las ramas

y el bananal.


Un campanil de helechos

hace cosquillas

en sus puyas

para orillar la memoria.

Sanar el alma

de aquella casa

en la Victoria 263.

Elena Demitrópulos.


Ciudad de Córdoba, 26 de Noviembre de 2024


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