“No nos van a prohibir”
“No nos van a prohibir”
![]() |
| Taller de lectura pública |
Lectura colectiva.
“Cometierra”.
Dolores Reyes.
Sin censura.
Sin vergüenza.
Sin miedo.
Escribe: Hugo Alberto Cammarata
Plaza San Martín.
Tarde de sábado. Cielo gris. Plaza semidesértica. Habitada por un grupo de adolescentes. Por gente en situación de calle. Un perro con mucha destreza busca una y otra vez un disco volador (tapa de helados de un litro), que su amo lanza al aire. Un niño juguetón con su padre de los días permitidos. Vendedores de peperina. Enfrente por San Jerónimo, espectadores listos para entrar al teatro Real. Y como telón de fondo, música a todo volumen proveniente de la confitería oriental plaza.
¿Y los lectores?.
06:32 p.m.
A metros del mástil de la plaza un grupo de mujeres, seis para ser más exacto, conversan de bueyes perdidos, al cabo de unos minutos llega una de las convocantes: María Fornero (escritora “La mujer que no está”) insuflando energía. Así se fueron sumando voluntades hasta llegar a un número de dieciséis personas, en su mayoría mujeres, entre ellas otra de las organizadoras Yael Noris Ferri (escritora “La torre de angeles”).
06:50 p.m.
“¿Dónde leemos?” alguien pregunta. Se barajan lugares. Una de las dieciséis almas dice alborozada: “Al monumento (S. Martín), tiene más escalones”. Descartando el mástil que tiene tres escalones, que está ubicado de espalda de la catedral y del cabildo. Cansinamente se desplazan al centro de la explanada.
06:57 p.m.
Los escalones del monumento del padre de la patria, se convirtieron
en gradas. A la izquierda del público, los lectores, con megáfono prestado por ATE, dan comienzo a la rueda de lectura, que previamente se habían anotado: María Fornero, Yael Noris Ferri, Aura Re, Eugenia Baidexos, Alicia Saravia, Elena Ganon. Elena López Raiden, Silvia Attwood, Jorge Bracamonte, Reynaldo Farías, María Sanchez, Patricia Ávila, Silvina López, Alejandra Jewsbury, Carolina Borzatto, Paulo Palermo, Virginia Acha.Todos leyeron bien. Merece destacarse a Aura Re, por su tono poético, a Silvia Attwood por su empuje, su movimientos para registrar cada segundo del evento y a Patricia Ávila su buena onda y por atreverse a leer la parte erótica de la novela.
07:47 p.m.
Alivio por la tarea cumplida, tanto María como Yael destacaron la importancia del acto. “No nos van a prohibir”, dijo María. La consabida foto en el centro de la plaza. Una de las lectoras dijo: “mucha birra, recorre la novela”. Ya en plena dispersión, una conocida poeta propuso “Vamos a tomar cerveza” y allá fueron.
La censura no existe, mi amor*
El origen de esta movida, se suscita por la opinión de la vicepresidenta, Victoria Villarruel, que cuestionó al gobierno de la pcia. de Buenos Aires, al mando de Axel Kicillof, por la inclusión de la novela “Cometierra” y otros cinco libros más, en las escuelas bonaerenses, por ser “pornográficos”.
“Yo quería contar la historia desde una lengua particular, que se reconozca en cualquier parte del libro. La voz de pibes y pibas del conurbano súper golpeados, con la violencia de género como algo casi omnipresente. Pibes y pibas enojados, retraídos, que hablan poco y tienen contestaciones brutales”, explicó Dolores Reyes en una entrevista con Página 12.**
“Cometierra”, está agotado, va por su décima edición, se ha traducido a varios idiomas, y fue consagrado por el “New York Time”, que no es poco.
Hay que destacar que este tipo de narraciones, aparecen en Manuel Puig, Dalmiro Sáenz, Mónica Müller, Carlos Chernov y siguen las firmas.
Un gobierno que llegó al poder por medio de los insultos, con frases del mundo pedofilo, expresiones sexistas, se rajan las vestiduras.
A raíz de esta controversia se organizaron lecturas públicas autoconvocadas en algunas provincias de nuestro país. Córdoba no fue la excepción.
Nos leemos
Se puede apreciar, que no asistió un público masivo, la mayoría de los concurrentes, están ligados al quehacer literario. Faltaron mucho desde las instituciones como la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) secc. Córdoba, y poetas de la talla de Teresa Andruetto (se manifestó por la radio “La ranchada”), Marta Díaz, Elena Dimitrópulos, Lily Chavez, Leonor Mauvecin, entre otros. Editores locales como Ricardo de Mario, Fabio Martinez, Sebastian Maturano y otros. ¿Los libreros?. Ni hablar del gobierno municipal y provincial, que viven enredados en la burocracia.Todo esto sin menospreciar a los poetas y escritoras presentes.
Un flyer (flayer) en las redes sociales, no mueve multitudes. Las redes están construidas para pasar el tiempo muerto, para curiosear, para ver reels fake, y sobre todo para distraerse de la dura realidad.
Entonces, sería bueno que aparte de publicitar un flyer (dicho sea de paso estaba mal realizado), que el mundo literario se mueva en donde está la gente de a pie, por ejemplo la esquina de la plaza: Rosario de Santa Fe e Independencia/San Martín, en horario de comercio. Otro lugar podría haber sido “El paseo de las artes” a esa misma hora, circula mucho público.
En CABA, el acto de protesta fue realizado en un teatro lleno, pero para la densidad poblacional, eran pocos, lo único es que tuvo repercusión mediática.
Es valorable el esfuerzo de María y Yael, pero hay que ajustar la organización, si bien es un grupo inorgánico (espontáneo), se puede mejorar.
Imagen pornografica
Los cordobeses y el mundo entero han naturalizado la miseria, se puede observar en las calles, a seres humanos expulsados del sistema, que duermen a la intemperie, algunos sin colchón. Justamente a metros en donde se realizó este evento literarios, en la recova del cabildo, un grupo de desplazados departe con su vecino, mientras espera un plato caliente, de alguna institución de caridad, para luego dormir en sus colchones rotos, en la galería de ese edificio histórico.
Ciudad de Córdoba, 1ro. de diciembre, 2024
*Juan Carlos Baglieto
**Fuente https://bit.ly/41aTjBq
Comentarios
Publicar un comentario