“Vas a cuidarte sola”
...«Almaceno sus relatos como quien se pertrecha para un largo invierno»
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| Paula Gastaldi, Lucia Citto, Andrés Bongiovanni y Beatriz Viterbo |
Presentación: “Vas a cuidarte sola”, de Lucía Citto
Coordinación: Paula Gastaldi – Triángulo Editorial
Lugar: La piecita del fondo de la Biblioteca Córdoba
Fecha: Viernes 12 de junio de 2026
Horario programado: 18:00 hs. | Comenzó: 18:30 hs.
Escribe: Hugo Alberto Cammarata - Lobo Estepario -
«(...) Muchos se van muriendo, de viejos algunos; de enfermos otros. Estos son mis momentos preferidos, los velorios y los entierros. Si el muerto es de la parte pobre de la familia, nos quedamos lo justo y necesario. (...) La abuela no puede disimular el enojo que le sube por la garganta por las malas decisiones:
— Esto de casarse por amor, qué ridiculez tan grande —gruñe entre dientes».
— “Vas a cuidarte sola”, Lucía Citto
El escenario
La decoración para la presentación del libro estaba constituida por el escritorio de siempre (¡inamovible!). Sobre el borde del frente se podía apreciar una enredadera y, en la parte central, cuatro manzanas dispuestas en fila, muy cerca una de la otra; en el medio del mueble, dos velas grandes y una pequeña en un extremo. La sala permanecía a oscuras: solo el haz azul del proyector se estampaba sobre los protagonistas: Paula Gastaldi (editora), Lucía Citto (escritora), Andrés Bongiovanni (ilustrador) y Silvia Attwood (performance).
Por lo sombrío del lugar, daba la íntima sensación de estar en un velorio de los de antes, de aquellos que se realizaban en la casa misma del difunto. Si bien aquí no había un ataúd ni gente llorando —sino todo lo contrario, pues era momento de festejar la creación literaria de una novela—, la atmósfera envolvía el ambiente.
Las palabras de los hacedores
Luego de los aplausos, la editora Paula Gastaldi ensayó unas preguntas punzantes a Lucía: “¿Qué es el cuidado de una vida? ¿Qué es el cuidado en una trama? ¿Qué es el cuidado de las raíces para poder fijar algo en un texto, como un libro? ¿Qué es arrojar un objeto al mundo, una promesa?”.
Lucía agradeció a la “gente hermosa” que la acompañaba, como así también a todo el panel. Con voz calma expresó: “Lo que ahora es un libro era un puñado... un puñado de escenas, de imágenes, de sonidos, de olores que conformaban una escena y que, en algún momento, de la mano del laboratorio de Triángulo con Nati Monasterolo, empezó como una avalancha. Empecé a escribir y se dio en esta línea, mostrando estas imágenes que, además, tomaron un título como un mandato, un imperativo. Primero vinieron las imágenes, después vino la palabra y luego vino la reflexión sobre el texto. La reflexión no fue sola; fue en conversación con vos —se dirige a Paula—, con mucha gente —aclara la garganta— y la necesidad de pensar y de hablar en relación a estos vacíos, las ausencias... Qué pasa cuando los que tienen que estar y cuidar no están, pero no es que no están físicamente, sino que no están disponibles emocionalmente. Bueno, tomé esa dirección”.
Por su parte Andrés, quien realizó las ilustraciones y el arte de tapa, destacó que tener el texto del libro en sus manos y el ida y vuelta con Lucia (ya sea presencial o por teléfono) fue vital: “Me quedó un cúmulo de imágenes grabadas en mi memoria a medida que iba leyendo”, contó.
La velada continuó con lecturas de fragmentos por parte de la escritora, mientras que la actriz Silvia Attwood nos trasladó, a través de su narración, a las noches familiares alrededor del aparato de radio. Su voz encantadora y su cuerpo vibrante se transformaron en el galope de un caballo en una noche incierta, con una melodía suave como el mar en calma, una voz en eco o un pecho que estallaba como un tambor.
Sobre el final de la jornada, Nati Pérez Aráoz: cantó con caja coplera, en donde vibraron las coplas. Nati, estuvo acompañada por el músico Carlos Mozatic. Seguidamente, en el patio, se continuó con una merienda dulce y sorteos.
Cortesía
Paula, la editora de Triángulo Editorial, tuvo la amabilidad de cederme el libro de la presentación, lo que en el ambiente se denomina "libro de cortesía"; un material que sin dudas enriquece la reseña.
Esto contrasta fuertemente con la actitud de muchos poetas y escritores del medio, quienes suelen atesorar sus libros como si fueran incunables. En muy raras ocasiones te “regalan” un ejemplar después de su presentación. Nobleza obliga.
Fragmento seleccionado
PRÓLOGO
«(...) ¿Pero qué familia no es desbrujulada? El matriarcado que Paula muestra no es más que un nido de aves cargadas. Pájaras obreras, obligadas a buscar el alimento, sostener la morada, cuidar al pichón.
Esa es la veta de la novela que Lucía construye a partir de una narradora que mira el pasado desde la vida adulta. Hay que recolectar ramas, acopiar leña para el invierno. Hay que comprar insumos para la comida. Hay que pensar en los chicos, en la escuela, sus tareas. Hay que escribirlo todo para no olvidar. Hay que dejarle tiempo al amante peligroso y arreglar los asuntos dolientes con quien era el esposo. Hay que ocuparse de mucho…»
— Natalia Monasterolo
«El árbol preferido de mamá debe ser la higuera por ese poema que me acuerdo de memoria y que ella recita en las largas horas de la siesta en las que estamos las dos quietas en su cama sin poder dormir.
Ella toma clases de declamación antes de mí.
— Me enseñan a decir poemas en voz alta —explica.
Hay un tiempo en el que mamá me cuenta historias y así, escuchándola, aprendo a contar las mías, las de otros.
Esa manía tuya de inventar historias, Paula.
Recojo palabras de su boca como quien cosecha miel o junta dientes de león en el campo. Acumulo el calor de su aliento para amasar el pan de mi propio lenguaje, para que leude lento, para que se infle de esas imágenes que sólo ella ve.
Mamá está curvada por el peso de tanta vida, como el árbol de quinotos de la tía.
La cosecho para aliviarla. Le acaricio el pelo, las mejillas y le hablo quedo al oído mientras duerme. Le digo que todo va a estar bien. Pongo mi oreja en su boca y la escucho respirar. Le pido que se quede.
Almaceno sus relatos como quien se pertrecha para un largo invierno».
— “Vas a cuidarte sola”, Lucía Citto
Como detalle novedoso, este libro no utiliza el clásico derecho de autor, sino la licencia Creative Commons: se puede copiar, adaptar y compartir sin fines comerciales, mencionando la presente edición. Amigos poetas y escritores de tinte progresista: aquí tienen algo que, en cierta manera, rompe con el sistema.
Perfil de Lu
Nació en la ciudad de Córdoba, pero sus raíces están en San Francisco, donde vivió su infancia y adolescencia. Volvió a Córdoba en su etapa universitaria, en la que se graduó como Licenciada en Comunicación Social en la UNC. Actualmente transita la etapa final de la Maestría en Escritura Creativa de la UNT de Tucumán. Se desempeña como coordinadora de proyectos en Triángulo Editorial, es docente de literatura, coordina talleres e integra colectivos literarios.
Previamente publicó:
Cavernicomios. Crónicas de literatura y salud mental. Triángulo Editorial, Córdoba (2025).
El otro patio. Poemario. Potencia Editora, Córdoba (2024).
Algo parecido a la piedad. Compilación de varios autores. Editorial Palabra Herida, Colombia (2024).

Muy buena reseña, hermosa la prosa seleccionada...a seguir compartiendo historias .
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