Palabras de poeta - 4 -
“Felicidad entre tanto sufrimiento”*
Presentación: Antología de Palabras de Poeta
Coordinación: Hernán Jaeggi
Lugar: Biblioteca Córdoba
Fecha: Martes 2 de junio de 2026
«No hay nada sagrado en la literatura, está maldita de principio a fin. La literatura no es más que cambio y el cambio es una burla. Voy a escribir lo que me dé la gana, cuando me dé la gana y como me dé la gana, y será bueno si lleva consigo el auténtico espíritu del cambio». — William Carlos Williams
Escribe: Hugo Alberto Cammarata -Lobo estepario-
Los viejos** poetas, reunidos en el patio principal de la biblioteca, charlan animadamente. En una mesa hay varias copas de vidrio que, a modo de cáliz, contendrán la "sangre del maestro".
—¿Ya terminó la presentación?— le pregunto a César León Vargas. —No— sonríe bajo su sombrero petitero y me invita a que me anime y me sirva una copa de vino. No es muy común en el ambiente un agasajo por partida doble.
El evento se realizó en la “piecita” del fondo a la izquierda del mencionado patio. Un gran escritorio y cuatro sillas para los poetas: Alejandro Acosta (Catamarca), Gladys Alazraque, Tina Elorriaga y Marcelo Fagiano (Río Cuarto).
A confesión de parte…
«Quizás sin bombos ni platillos, pero rodeados de entrañables afectos, transcurrió este encuentro, casi por completo informal, entre verdaderos amigos». Así reza el comunicado del grupo “Palabras de Poeta”.
Lo certifico, pero fue muy pobre. Apenas nos sentamos en la platea, tuvimos que levantarnos porque el evento fue cortito (¿o austero?). Hernán dio la bienvenida al público presente; luego, el editor del libro dijo que “hay una diversidad de poemas” y que nunca le había costado tanto seleccionar las poesías.
Los cuatro poetas leyeron sus poemas y, además, uno correspondiente a otro autor de la antología. No hubo una segunda vuelta. Faltó la música. Pero a esa pobreza material —como bien dice la nota del grupo— la emoción del encuentro y las lecturas suplieron el faltante.
Sin embargo, hubo una sorpresa que rompió la rutina cuando surgió una voz templada: César Vargas recitó su poema “Madera”. Seguidamente, César nos instó a salir al patio a degustar un vinito o una gaseosa y unas dulzuras. Y para todo aquel que quisiera hacerse con un ejemplar, había una mesa con la antología, previo pago de un determinado precio.
Algunos versos
Debido a la longitud de los poemas leídos en el recital, publicaremos solo algunos versos (el poema completo se encuentra en la antología), respetando el orden en que fueron leídos:
Alejandro Acosta (Catamarca, 1965)
«Dicen que nací con la burla, esa mueca extraña...» ... Garcilaso, muñeco mestizo, acertijo deforme, sal en la herida, deja ya de rezar, regresa, trae contigo lo poco que en tus niñeces hubieres alcanzado del ungüento, bebido la fantasma, hundido la curiosidad en la memoria como la cuchara en un embrujo. Hace lustros que desconfío de estas criaturas que ahora vuelan, porque nadie nada reflejos a la deriva: el sol -del que se preciaban descender tus parientes- era un espejo cautivo. Garcilaso, búscame por los arrabales, volvamos a jugar a que éramos aquellos niños en runas nuevas querido amigo.
Gladys Alazraque – Zarza
... zarza ardiente qué le dices a los hombres de mando que bebieron el vino de la miseria y dejan el pan desmigajado en mesas vacías a dónde arroja el fuego su luz a qué tierra prometida nos conduce quítate los zapatos el país que pisas es sagrado y el fuego que arde en tu pecho te llama y te quema y no te consume es la zarza arrancando las sombras del tiempo para renacer y desgarrar los silencios en un horizonte donde la memoria es sangre de la libertad de un pueblo.
Tina Elorriaga – Madre (Poema completo)
Madre peina mis gemidos
Haz que los pájaros negros que me acosan se ahoguen en la página en blanco acaríciame como si fuera una cría de nutria sangre de tu cuerpo
piedra de agua en tus ojos soy
Madre peina mis gemidos haz que se hundan en el estero y se vuelvan ceniza
Quiero ser una llama soplada por el viento y jugar descalza a la escondida
Madre quién devasta a la niña de mi cuerpo.
Marcelo Fagiano – Compañera de utopías
... Hermosas mujeres que luchan por la igualdad de derechos de género de existencia plena de vigorosa libertad las saludo desde mi adversa educación bisnieto nieto hijo de familias machistas la pelota de fútbol dominical los colores varoniles del mando la infame costumbre de fabricar hombres con pasaportes de poder sobre la íntegra silueta femenina de color rosa encierro entre cuatro paredes de esclavitud bisabuelo abuelo padre creando cultura patriarcal desde el infierno desde el a-hogar cotidiano domiciliario laboral. ...
César León Vargas – Madera
Hoy, amigos, voy a hablar de la madera, no del sándalo precioso, no del ébano en su noche del África, no del perfume de las resinas de oriente; hoy quiero hablar de la madera del simple palo que revuelve el locro mientras los peones esperan… quiero nombrar el cedro de corazón abierto en la puerta de mi casa, el cabo del cuchillo de mi padre, la cuchara sorda al fondo de la olla de mi madre y los dos ataúdes con su peso de vida terminada. ...
Estructuras que persisten
Como notarán, nada nuevo bajo el sol en cuanto a la estructura de este tipo de acontecimientos. Y no solo en este encuentro, sino en casi todos los eventos de poetas y narradores, salvo en los “slam poéticos” cuyos participantes son, en su mayor parte, adolescentes y jóvenes. Este formato, como el que nos ocupa, quedó cristalizado; con el agravante de que algunos participantes (que no es este el caso) recitan sin pasión, a las corridas.
Integrantes de la Antología
Prólogo: María Teresa Andruetto.
Poetas: Hernán Jaeggi, Carlos Garro Aguilar, Julio Castellanos, César León Vargas, Leandro Manuel Calle, Silvia Barei, Aldo Parfeniuk, Hugo Francisco Rivella, Claudio Amancio Suárez, Marcela Rosales, Tina Elorriaga, Gladys Alazraque, Bernardo Schiavetta, Antonio Tello, Alejandro Acosta Albarracín, Marcelo Fagiano, Omar Spósito, Carlos Alfredo Müller, Gerardo Burton, Flavia Soldano, Pedro Bollea.
*La frase le pertenece a Tina Elorriaga
**Tomamos el concepto de "viejo" de Pacho O'Donnell en “La nueva vejez”: Hay como una dificultad para decir la palabra "viejo". Es como si fuera una palabra fea. Inclusive la reemplazamos por "hombre adulto", "tercera edad", "persona mayor", "abuelo", "abuela". En el diccionario de la Real Academia Española es la palabra que tiene más sinónimos. Hay que decir "viejo", "vejez", porque el prejuicio hacia la vejez es parte del 'viejismo'. Y efectivamente, somos siete u ocho millones de argentinas y argentinos discriminados.
Fuente: Editorial
Ciudad de Córdoba, 10 de Junio del 2026

La madera del recuerdo , lindo poema
ResponderBorrarHermosos poetas queridos y tan talentosos.
ResponderBorrarAplausos a ellos.
Gracias Hugo por tu acompañamiento tan necesario siempre.