La Triada - A 50 años del Golpe militar
Épicas
Realizar un evento poético hoy es una gesta de heroínas. En la Casa de Pepino, la "Tríada" conmemoró los 50 años del golpe con un recital donde la palabra fue refugio y trinchera. Entre poemas que duelen como una heladera vacía y el esfuerzo físico de quienes sostienen estos espacios a pulmón, "Véritas/Apócrifo" nos sumerge en una crónica sobre la resistencia cultural cordobesa. Una reseña que nos recuerda que, frente a la soledad del emprendedurismo poético, nadie se salva solo.
“La Tríada”
Coordinan: Elena Demitropulos, Mirian Farías.
Lugar: Casa de Pepino, Córdoba.
Fecha: Miércoles, 25 de marzo de 2026.
Escribe: Hugo Alberto Cammarata
Realizar un evento poético hoy es una gesta épica. No es una exageración si tenemos en cuenta que sus organizadores son individuos solitarios: ¡Heroínas! Si uno observa la superficie del quehacer cultural cordobés, encontrará nombres que sostienen la estructura: Lily Chávez con “La Bandada” como ejecutora principal; “Poesía Express” bajo el mando de Marta Díaz; la novata Gloria Saggiorato —quien en un futuro podría relevar a las actuales organizadoras en la conducción de algún café—; Alicia Loza, mentora del “Café Literario Janus”; Claudia Tejeda a la cabeza del “Café de las Malas Compañías” de Alta Gracia; “Entre sierras y mar” guiado por Beatriz Freites y Rubén A. Capodaqua, quien desde Oncativo sostiene el café literario “El Altillo”. La mayoría de estos espacios viven y resisten únicamente por el impulso de sus creadores.
La Tríada
Elena Demitropulos, heroína si las hay, es el caso testigo de cómo se sostienen estos refugios. No es novedad que Elena transita una enfermedad crónica que la trae a mal traer; a pesar de ello, utiliza cada margen de luz que le da esa dolencia para seguir haciendo.
En el marco de “Córdoba Entera”, La Tríada organizó en la Casa de Pepino un recital poético en conmemoración a los 50 años del golpe militar. En este centro cultural municipal, Elena y Mirian se pusieron al frente, literalmente hablando. Tras sendos discursos, uno a uno fueron pasando los poetas —que a su vez eran espectadores— para leer versos que, en varios casos, resultaron emotivos hasta las lágrimas.
Los poetas que pusieron su voz:
Aura Re, Sandra Barrera Andrada, Rubén A. Capodaqua, Silvina An, Elena López Raiden, Mirian Rosana Farías, Guido Guidi, Gri Poe, Norma Alberdi, Stella Maris Lescano, Marcelo Gioino, Susana Tulian, Alicia Loza, Gladys Alazraque, Matías López, Ofelia Dentone, Adriana Carla Espel, Reynaldo Farías, Jorge Ledesma, Gloria Saggiorato, Patri Federico, Ángeles De María Fornero, Teresa Castellanos, María Josefina Torres, Carmen Nora Herrera e Irma Strombolo.
Poemas
A continuación, tres poemas leídos en esa “fiesta”. La elección es arbitraria:
Heladera
La mujer frente a la heladera
apoya las manos en la cintura
está vacía
los estantes brillan
la puerta se siente liviana
sólo una botella con agua
una bolsa con polenta
para que el frío la preserve de las polillas
unos porotos negros
que quedaron del último guiso
tal vez hoy pueda comprar unos huevos
por ventura los hijos no vienen
no saben
está pensando
que podría alquilarla
ganaría unos pesos extras
para el Ibuprofeno
y algún antojo de alfajor
no alcanza
también pensó
desenchufarla
total ya viene el frío
el consumo se reduciría
ojalá las cosas mejoren
por ahora se irá a dormir
con un tecito de manzanilla
que induce el sueño.
Elena López Raiden
***
Antorcha encendida
La infamia mostró su cara,
apuró su paso para tomar lo injusto.
Escuchó el llanto de los nacidos cautivos,
se hizo dueña de su destino
con falsos vientres en el camino.
La infamia mostró su cara…
Ilusa creyó ganar su morada.
¡Benditos los que gritan buscando justicia!
¡Bendito es el tiempo de una verdad
imposible de ser silenciada!
Cincuenta años de herida abierta,
una cicatriz que arde en el alma nuestra.
Un eco de ausencias que no se borra,
una voz de justicia que clama y aflora.
Llueve sobre pañuelos claros
memoria de noches oscuras,
de vidas truncadas, de sueños robados.
La infamia ya no puede ocultar su cara,
hay Lázaros que derribaron fosas,
hay huellas que ya tienen dueños,
aunque aún hay abrazos vacíos.
Que la memoria sea antorcha encendida,
que la verdad rompa silencios,
que la justicia sea plena,
¡para que NUNCA MÁS se repita!
Susana Tulián
24/03/2026
***
Tierras de vidrio
Cenizas cantan al mundo para romper el amor.
Humildad de hierro, lloran en continentes
buscan las nubes para secar las lágrimas.
Despedidas inesperadas sujetan el dolor de la tierra.
Autores malvados derrumban la paz.
Golpes de sangre y puñales eternos
invaden la vida en corazones de vidrio.
Ofelia Dentone
La reunión tuvo un tono cálido, con sabor amistoso. No hubo ágape, un “pecado capital” en toda reunión de este estilo. No pedíamos un champancito (como le gusta decir a Beatriz Freites), pero un vinito hubiera sido un buen toque. Sin embargo, hubo que pagar el sonido; algo superfluo que, de no haber existido, habría obligado a los poetastros a darle potencia a su tono poético.
Diluidos los presentes, quedamos unos pocos. Mientras algunos platicaban amablemente, otros se dedicaban a dejar el lugar en condiciones. De regreso por la calle Belgrano, Elena nos comentó sobre sus achaques. A pesar de que se la vio espléndida durante el evento, sufría el adormecimiento de una de sus piernas.
Al comienzo de esta reseña definimos esta actividad como un emprendimiento, el gesto individual de un poeta. En la vereda de enfrente podemos ubicar a “Palabras de Poeta”, dirigido por un comité con alternancias. Aquí cabe el ejemplo de la frase: “Nadie se salva solo”.
Ciudad de Córdoba, 29 de Abril, 2026

Hermosa reseña de La Triada, un lugar, un grupo, poetas que tras sus versos y sus miradas van pintando de otra color a esta realidad.Gente tan valiente y querida
ResponderBorrarHermosa gente.