Entre sierras y mar (3)
"Hercule Poirot en La Menorquina:
El misterio del celular con patas"
Entre Sierras y Mar”
Coordina: Beatriz Ceballos Freites
Lugar: La Menorquina - Casa Balear Córdoba
Fecha: Jueves, 14 de mayo de 2026
Escribe: Hugo Alberto Cammarata
Entre Sierras y Mar es un café literario que se desarrolla los jueves, una vez al mes, a partir de las 19 hs. en la Casa Balear, bajo la coordinación de Beatriz Freites.
La mar en coche
Llegué sobre la hora y la sala estaba repleta; no cabía un alfiler. Gracias a los buenos oficios de Guillermo, logré ubicarme en una mesa donde se encontraban dos poetas y un músico: Elena Demitropulos, Marcelo Gioino y el músico Miguel José. Quedé situado a la izquierda del escenario, por lo que mi mirada esta vez sería distinta a las ocasiones anteriores, en las que solía sentarme adelante y al centro. Un público heterogéneo de jóvenes y adultos mayores colmó el lugar desde temprano; esta vez, el resto-bar estuvo verdaderamente solicitado.
Ver lo negativo vs. mirada crítica
En un momento, Marcelo deslizó al pasar: “No sea negativo”. La mirada de un periodista no tiene que ser complaciente para quedar bien con determinada persona; para eso ya existe el periodismo institucional, y yo no estoy en esa vereda. A mí me validan la libertad de prensa y de expresión. El periodista no hace un calco de la realidad —algo imposible de concretar—, sino que su mirada es totalmente subjetiva. La objetividad en la prensa no existe: es una falacia.
La armónica y las cátedras
Sucedieron cosas. Por ejemplo, descubrí que el señor amable que oficiaba de anfitrión era Guillermo, “compañero de viajes y naufragios”, como le gusta decir a Beatriz Ceballos Freites.
Abrió la velada Miguel José, quien interpretó “Alfonsina y el mar” con su armónica. De repente, el café literario se transformó en un aula: apareció un caballete que sostenía papeles afiche de colores escritos con cuadros sinópticos. Con el transcurrir de los minutos, descubrimos que se trataba de la clase de Silvia Vera —escritora, psicóloga, hija de un traductor literario y quien vivió en China—, quien expuso el surgimiento de la “palabra” desde un punto de vista histórico. Estuvo ausente Ferdinand de Saussure, el lingüista estructuralista que abordó la lengua y el habla, aunque claro, aquello es un poco más complicado que lo desarrollado en La Menorquina.
El recreo estuvo a cargo, nuevamente, de la armónica de Miguel José, quien esta vez interpretó el tango Malena: “Malena canta el tango con voz de sombra, Malena tiene pena de bandoneón…”
¿Dónde está mi celular?
Ya habían pasado once poetas y escritores cuando cundió la alarma. Bea, con voz tranquila, interrumpió las lecturas: “¿Alguien se llevó equivocadamente mi celular?” Los asistentes se miraban unos a otros; en la sala estaba el responsable que había tomado el teléfono. Luego surgió un murmullo que rápidamente se transformó en bromas. Alguien expresó con tono jocoso: “Como en la escuela primaria, habrá que revisar los bolsos”. Nuevamente, Bea pidió a manera de súplica que apareciera su celular “viejo”. Guillermo observaba minuciosamente al público en busca del arrepentido.
Pasaron cinco minutos largos hasta que una señora dijo: “Yo no tengo celular, acá sobre la mesa hay uno”. Quizás el “hurto” se debió a una mera compulsión. Apaciguados los ánimos, el evento prosiguió.
Lecturas
La mayoría de los textos leídos tuvieron un carácter costumbrista. Sería interesante que, para futuras reuniones, los poemas y prosas fueran temáticos (por ejemplo: sobre el amor, la muerte, la soledad, el desamor, etcétera).
Como corresponde, hubo sorteos. Además, la artista plástica María Beatriz Peralta presentó su obra a manera de exposición. Al cerrar, Bea agradeció a los concurrentes su asistencia y manifestó que, a pesar de que esa noche de jueves había varios espectáculos en la ciudad, habían elegido estar allí.
Bonus
Poema interpretado por Beatriz Freites (en catalán y español):
Ben poca cosa tens
de Miquel Martí i Pol
Deixa-ho tot.
Al carrer fa
una tarda tranquila.
Camina.
Hi ha gent
per fer-te
companyia.
No et refusis a cap
dels horitzons que et criden.
Quan tornis, tot serà més assenyat
i digne.
No hauràs oblidat
res.
Però duràs les mans plenes de llum fresquíssima.
Déjalo todo,
en la calle
hace una tranquila
tarde.
Camina, hay gente
para hacerte compañía.
No te niegues
a ninguno de los
horizontes
que te llaman.
Cuando vuelvas,
todo será más sensato y digno.
No habrás olvidado nada...
No es más libre
quien olvida,
pero llevarás
las manos llenas
de fresquísima luz.
(Este autor catalán es conocido en su tierra como “el Poeta del Pueblo”).
Y el poeta y escritor Marcelo Gioino leyó:
Kassandra
de Marcelo Gioino
Ella
con ojos de loca,
el pelo revuelto,
la mirada desorbitada
grita en el ágora
que es una trampa,
que no traicionen,
que no se entreguen.
Le gritaron,
la empujaron,
la echaron...
El caballo de madera
entró en la ciudad.
Ella quiso quemarlo
pero no la dejaron...
Llegó la noche
y la historia nos dijo
que ella tenía razón.
(De la antología: “Habitantes de la palabra”, coordinada por Irma Strombolo).
Cerró la noche la armónica de Miguel José con la melodía de Carito: “Carito suelta tu piedra, para volar como el zorzal en primavera”.
Impecable la crónica, como si hubiera estado ahí. Enhorabuena Hugo el meu bon amic.
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